“¿Cómo entender las autolesiones en los adolescentes?”.

Bajo este título FUNDIPP ha ofrecido una nueva charla el miércoles 14 de diciembre, impartida por dos de sus profesionales, Marta González (Psicóloga de FUNDIPP) y Silvia Castillo (Psicóloga y enfermera).

 

El objetivo y misión de la fundación es prevenir y tratar los trastornos mentales en pos del desarrollo de personalidades sanas y maduras. Bajo esta meta nace en 2016 el programa PIPAJ, de Intervención Precoz en Adolescentes y Jóvenes.

Una de las ramas clínicas de este programa se centra en el abordaje de las autolesiones en la población joven. En España las estadísticas al respecto escasean, aunque atendiendo a países como EE.UU. o Reino Unido se descifra que:

 “Uno de cada 6 adolescentes ha tratado de autolesionarse al menos una vez”

Ahora bien, los datos sobre autolesiones y suicidio continúan siendo tabú y están rodeados de secretismo. Igualmente ocurre con protocolos y líneas de actuación frente a las autolesiones, son escasos, y en muchos casos estas iniciativas han caído en el olvido pese a comprobarse su incremento desde hace 10 años, y lo que es peor, no llegan a los centros de educación.

Silvia y Marta nos han abierto al mundo de las autolesiones:

  • Qué señales nos deben poner alerta
  • Claves básicas a la hora de relacionarse con personas que se autolesionan
  • Mitos que rodean a este tipo de actos
  • Factores de riesgo
  • Aspectos clave del concepto y sus clasificaciones…

En definitiva un análisis exhaustivo en todas sus dimensiones.

CONCEPTO

Autolesionarse es toda conducta por la que una persona se hiere a sí mismo deliberadamente.

Acciones como rascarse, cortarse, golpearse… con intencionalidad y no de forma accidental. No se trata de una patología, sino de un síndrome, hay algo que no funciona en quien lo sufre.
Un joven puede presentar una serie de signos que llamen nuestra atención, que nos alerten, pero sobre todo es importante comprender por qué las autolesiones son un recurso útil en su persona y para qué.
Son personas con un malestar psíquico que desean que pare. Parte de su discurso puede ser el hecho de preferir un dolor físico a uno emocional. En algunos casos sufren una disociación en las que el papel que desarrollan las autolesiones es el de distanciarles del dolor emocional. Puede suponer además una conducta suicida alternativa. Algunos pacientes lo emplean como forma de conseguir comprensión por parte de sus seres queridos, desconocen el empleo de otro recurso. Otros se autolesionan como forma de sobrepasar sus límites personales o hay quienes se autohieren como forma de autocastigo.

Nuestra concepción de las autolesiones se basa en la Multiplicidad del Self, un concepto típico Cognitivo Analítico que explica cómo nuestro ser se compone de distintas partes o formas que interactúan de forma integrada y sana. En este contexto, las autolesiones surgirían desde una interacción disfuncional entre partes de uno mismo, cuando entre éstas imperan las que más dolor emocional producen y las que menos recursos tienen para gestionarlo, de forma que optan por una salida rápida: la autolesión.

CLAVES DE INTERVENCIÓN

La actuación o intervención en una persona que se autolesiona se debe realizar desde un enfoque integrador, asegurando la integridad y dando seguridad a esa persona.
Son pilares fundamentales:

  • Realizar una buena evaluación y análisis
  • Establecer un plan de crisis
  • Fomentar nuevos recursos, interviniendo en la regulación emocional, la función reflexiva. Incluso ofrecer recursos externos que a corto plazo  puedan actuar como sustitutos en momentos de crisis.
  • Es muy importante establecer una alianza terapéutica, constituir una base segura de apego para el paciente, ser alguien en quien el paciente confíe para poder dar el paso de cambio a este tipo de dinámicas.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Los medios de comunicación, las redes sociales son un pilar en la vida de los adolescentes y jóvenes actuales, su papel al respecto de las autolesiones aún no está claro y el debate está abierto. Existen ciertos movimientos que señalan que una película, un libro o una noticia de suicidio o autolesiones genera más, incluso los propicia.

Los medios son fuente de información o ayuda profesional, aunque no siempre contrastada o empleada de forma errónea, por lo que tiene un doble filo.

Las redes sociales como Facebook también están diseñando algoritmos que según los mensajes que introducimos en la red nos lleve a lugares donde puedan ayudarnos a afrontar un problema a partir de palabras clave.

Desde FUNDIPP hemos creado una página de información al respecto, en un principio enfocada al suicidio y a crisis emocionales:  www.encrisis.org  Aquí puedes encontrar información sobre trastornos durante la adolescencia, ayuda para superarlos o maneras para lidiar con las emociones más negativas.