Lo que pensamos de cómo somos no suele coincidir con la imagen que otros tienen de nosotros. Es posible que sea usted quien esté causando estragos en su equipo sin darse cuenta.

Todos tenemos una idea más o menos clara de cómo es un compañero de trabajo tóxico, aunque hay distintos perfiles. Alguien que prefiere competir a colaborar, intenta imponer sus puntos de vista pero sin que resulte demasiado obvio, le cuesta trabajar en equipo y no le sienta bien ceder. Pero también puede ser tóxica la actitud opuesta: alguien que está desganado y hace lo mínimo necesario porque no se interesa por el trabajo ni por sus compañeros o siempre se retrasa con sus tareas. Estos son los dos extremos de una escala de grises en la que podemos ubicar a cualquier empleado, dependiendo de su capacidad de estar en armonía con su trabajo y sus colegas. ¿Sabría decir en qué punto se encuentra usted? Lo más probable es que no acierte.

La mayoría de las veces hay muy poca coincidencia entre cómo nos ven los demás y cómo creemos que somos. Esto sirve para el ámbito laboral pero también a la hora de valorar nuestras relaciones personales. Hay muchas razones para esta desconexión, pero, en su mayor parte, tiene que ver con la percepción subjetiva, según la investigación realizada hasta el momento. Nosotros analizamos nuestro comportamiento teniendo en cuenta todos nuestros pensamientos y emociones, pero quien nos ve desde fuera solo tiene acceso a una parte minúscula de nuestro universo interior.

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“Este artículo ha sido obtenido de la pagina:https://retina.elpais.com/retina/2019/07/10/talento/1562767837_601529.html#?ref=rss&format=simple&link=linkCon el Título:   Odio los lunes, si usded fuera el compañero de trabajo tóxico, ¿Lo sabría?. Articulo publicado por: www.retina.elpais.com, por M.Victoria S.Nadal,  (11-07-2019).