En esta cuarta entrada abordaremos los niveles de severidad y deterioro de la empatía en las relaciones interpersonales.

Empatía

-Un nivel de deterioro 0, sin ningún deterioro: Es capaz de comprender perfectamente las experiencias y motivaciones de otros en la mayoría de las situaciones. Comprende y valora las perspectivas de otros incluso si no está de acuerdo con ellas. Es consciente de los efectos de sus propias acciones sobre los otros.

-Cierto grado de deterioro 1: De algún modo está comprometido en desarrollar la habilidad de valorar y entender las experiencias de otros; puede tender a creer que los otros tienen expectativas poco razonables o un deseo de control. Aunque es capaz de considerar y entender diferentes perspectivas, se resiste a hacerlo.

Tiene una consciencia inconsistente sobre los efectos de sus acciones sobre los otros.

-Deterioro moderado 2: Se hipersintoniza con la experiencia de los demás, pero solo con respecto a la relevancia autopercibida. Es autorreferencial, la capacidad para apreciar y comprender las experiencias de los otros o considerar perspectivas alternativas está en exceso comprometida. Generalmente desconoce o se despreocupa del efecto que su propia conducta tiene en los demás, o tiene una valoración poco realista de la misma.

-Deterioro severo 3: Muestra una significativamente limitada capacidad para considerar y entender los pensamientos, sentimientos y comportamientos de otras personas; puede discernir solo aspectos muy específicos de las experiencias de los otros, sobre todo en cuanto a vulnerabilidades y sufrimiento. Normalmente es incapaz de considerar perspectivas alternativas; se siente enormemente amenazado por diferencias de opinión o puntos de vista distintos. Se muestra confundido o no es consciente del impacto de sus propias acciones sobre los otros; a menudo se muestra desconcertado por los pensamientos y acciones de los otros atribuyéndoles frecuentemente y de forma errónea motivaciones destructivas.

-Deterioro extremo 4: Incapacidad pronunciada para tomar en consideración o entender la experiencia y motivación de los demás. La atención a los puntos de vista de los demás está prácticamente ausente (la atención es hipervigilante o centrada en evitar el daño). Las interacciones sociales pueden ser confusas y desorientadoras.