“La soledad en la vejez es absolutamente terrible”.

Aurora Cateriano descuelga su teléfono en su piso de Nou Barris, en Barcelona. Faltan unas horas para su 80º cumpleaños. Para celebrarlo, su nieta va a dormir esa noche en casa, con ella.

«La soledad es absolutamente terrible», admite Concepción Curull Martínez, de Vilanova i la Geltrú, al preguntarle qué significa para ella. La catalana está convencida de que la soledad tiene que ver con la condición económica. Que no conoce a ninguna persona que tenga dinero y esté sola.

En uno de sus programas en Canal Sur, Juan y Medio preguntaba a una señora por qué había acudido a buscar pareja. «Porque estoy sola», dijo. Al insistirle, la mujer recalcó que estaba sola para todo. «Hasta para la ducha». Y le daba miedo. La viudez es una de las razones que atañen a la soledad, pero no la única. Aunque buena parte de los protagonistas de estas historias no tienen pareja, muchas sí cuentan con hijos o nietos. También amigos.

 

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Via: Carmen Alba Siles @carmenalbasiles