Tiempo ha que quería escribir un nuevo libro que versara sobre el miedo. Pero no pensaba escribir sobre un miedo social como el que se ha desencadenado con la aparición de la epidemia del COVID-19. Aunque siempre me.ha interesado la psicología social, mis reflexiones en torno al miedo estaban centradas en la psicología personal y en el papel que la angustia y el miedo tienen sobre la individualidad.

En este momento en que el miedo se ha hecho colectivo hasta el punto de resultar muy difícil sustraerse a él, quiero tener en cuenta, para este escrito, los dos puntos de vista. Hay momentos, como este, en que la realidad.es temible, y lo lógico, normal y sensato es reaccionar ante ella con miedo. Ante una epidemia de la que sabemos muy poco, sobre la que se han ido difundiendo informaciones muy.confusas y que tiene una importante tasa de mortalidad y sufrimiento, la reacción de miedo es la que corresponde a la situación.

No se trata aquí de un miedo neurótico, inventado, inadecuado.como respuesta a la realidad que lo origina. En este caso, nos estamos manejando con temores universales y, ese temor realista va a estar teñido de las actitudes previas.de cada persona frente a esos temores. El temor a la enfermedad, al dolor, a la muerte, a la soledad aquí nos aparecen combinados en las dosis adecuadas para despertar los temores ancestrales más profundos de nuestra especie.

La muerte, en nuestro mundo, hace temblar cuerpo y mente. Abandonar este cuerpo con el que hemos vivido y al que nos hemos apegado solo es fácil para los grandes sabios que confían plenamente en que el cuerpo no es todo, que es solo.la cobertura, el hábito que el espíritu inmortal utiliza para manifestarse. Todos hemos oído hablar de.grandes sabios que apenas sufren al dejar la vida, incluso que se “desmaterializan” en una situación de paz y armonía. Pero esa fe inamovible no la tenemos el común de los.mortales que nos aferramos a nuestro cuerpo, a menudo, incluso cuando este nos produce muchos sufrimientos, como ocurre en tantos procesos terminales.

Si la muerte va precedida por una enfermedad.dolorosa, cuyo dolor no podemos calibrar y no sabemos si nos será.posible soportar, tenemos otro de los grandes ingredientes de este miedo. Una enfermedad desconocida, que sin que se sepa muy bien cómo.actúa y que puede llevar a la muerte, a unos sí y a otros, no, produce bastante temor, por si acaso soy yo uno de ese 2, 10 o 20 %.

Y ante ese miedo estamos dispuestos a seguir las órdenes de cualquiera que nos diga que sabe lo.que tenemos que hacer para evitar que la enfermedad nos ataque, sea esto no salir de la casa o de la propia habitación, lavarnos constantemente las manos, poner los zapatos en lejía, lavar nuestra ropa (si nos hemos atrevido a salir) a 60º, sumergir en lejía o similar las compras que hayamos realizado, huir de los niños, etc, etc…

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Articulo extraido de la pagina web. http://elemotional.com/2020/05/31/el-miedo-y-su-manipulacion/. Bajo el titulo. El miedo y su manipulacio. Articulo publicado por. www.elemotional.com. Con fecha. 31-05-2020.n traumatizados