“Los hijos inútiles de la clase dominante española acaban en la cultura”.

Montero, además, es un maestro del cuento, género que considera el laboratorio de la literatura. ‘Sangre callada’ (West Indies, 2018), su última colección de relatos, condensa sus mejores recursos expresivos, desde el tono burlesco al dilema existencial, pasando por la emoción desbocada. Más que literatura, los libros de Montero Glez son mapas o lecciones de vida. No hace falta decirlo, pero estamos ante el novelista que mejor domina la música popular española, devoto de Manzanita a Chet Baker, pasando por Enrique Morente, entre muchos otros.

PREGUNTA. Como escritor, ¿en qué momento diría que se encuentra?

RESPUESTA. Empezando, en el mundo del arte siempre estás empezando y espero seguir así toda la vida. Yo soy un amateur, un amador de mi oficio, alguien que no ha perdido el entusiasmo. Para mí la cultura es una cualidad de la sangre, algo que poco o nada tiene que ver con la Ilustración. Tener cultura no consiste en saber que la Revolución Francesa tuvo lugar en 1789, sino cultivar la conciencia crítica y comprender que el lema “Libertad, igualdad y fraternidad” es el comienzo de un sistema de propiedad que configura el campo de batalla de los conflictos políticos actuales. Vivimos en un mundo fetichista donde la propiedad maneja al hombre, cuando debería ser justamente lo contrario. Este conflicto, que explicaron muy bien Proudhon o Marx, donde mejor ser refleja es en la novela negra. Por eso es el género que escogí para escribir.

Si quiere  continuar leyendo el articulo. Montero Glez.