Encuentros musicales en el Trastorno Límite de la Personalidad: patrones de mutualidad en improvisación musical.
Katrien Foubert, Birgit Sebreghts, Julie Sutton, Jos De Backer.

Compartimos con vosotros hoy una síntesis de un artículo sobre el que habíamos publicado algunas cosas anteriormente que dan cuenta de nuestro interés por el área de la musicoterapia.

En el presente estudio se busca responder a la pregunta sobre qué formas los clientes con Trastorno Límite de la Personalidad (T.L.P.) pueden demostrar capacidades y dificultades a la hora de sincronizarse con un musicoterapeuta en una improvisación de piano. El estudio se centra en las relaciones intersubjetivas que se dan en la improvisación clínica, dentro.del continuo de la interpretación sensorial a la forma musical usando parámetros musicales como pulso ritmo, melodía y forma.

Los TLP se caracterizan por tener una inestabilidad.en sus relaciones interpersonales, auto imagen y afectos, además de una marcada impulsividad. Sus respuestas emocionales muestran estas dificultades en la regulación del afecto y del contexto interpersonal. Esta tensión emocional y desajustes provocan un déficit en el desarrollo de la intersubjetividad. Se considera el TLP un trastorno.del apego emergido de crisis tempranas, desajustes y experiencias de traumas precoces.

En esta investigación se trabaja con la improvisación musical, puesto que las.improvisaciones ocurren en nuestro día a día cuando escuchamos y respondemos a los individuos. La musicoterapia de Improvisación (MTIs) pertenece.tanto al contexto de dependencia como al de libertad al igual que el trabajo del musicoterapetua, puesto que necesitamos de otros para poder generar respuestas autónomas y espontáneas.

La música afecta varios niveles de nuestra mente y nuestro cuerpo mediante.multimodalidad de sensaciones, cogniciones y emociones. La improvisación en lamusicoterapia es una interacción entre el cliente y el terapeuta intuitiva y de armonización espontánea con intención e impulsos como un camino para las fantasías inconscientes y dinámicas interpersonales.

La tarea del musicoterapeuta es lo que Lina Balestrière  (2.008) denomina “contratransferencia táctica´´, lo cual se hace posible cuando se presta toda la atención al fenómenos que ocurre más allá de las palabras,teniendo en.cuenta el tono de la voz, la ferocidad de la mirada y el tempo que marca el discurso.

El musicoterapeuta debe sintonizar, entender e intervenir en esta.intersubjetividad. las experiencias intersubjetivas se desarrollan o reviven de los patrones de mutualidad, donde dicha mutualidad surge del flow polifónico que se crea entre la dependencia y la independencia, la cercanía y la distancia. Muestra la aceptación de la dependencia y al mismo tiempo de la autonomía.

La intersubjetividad se va a describir mediante el proceso de disposición desde la improvisación sensorial a la forma musical. Por un lado la improvisación musical en el que se da los materiales musicales al cliente el.cual no se relaciona con la interpretación del terapeuta. Mientras que en el periodo de forma musical se produce un fenómeno de intersubjetividad entre el cliente y el.terapeuta quienes se sienten libres y autónomos para tocar, sentir, pensar y desarrollar sus propias creaciones, en este la conexión cliente-terapeuta se.produce mediante el pulso, el ritmo o la melodía.  Por ello en este punto es muy importante la contra transferencia puesto que contacta con las fantasías inconscientes del cliente.

La intervención se considera un enfoque.cíclico con cuatro fases: recoger datos, observación, codificación y validación.

La fase uno en la que se recogen los datos se realiza con cada uno de los 20 clientes mediante.una improvisación a dúo de piano la cual se graba en audio y video. Se realiza con el investigador musicoterapeuta que tiene una amplia experiencia en improvisación clínica.  El diseño de la improvisación es ABA´, que es un patrón repetitivo y predecible, donde el musicoterapeuta se sienta.a la izquierda realizando el acompañamiento, mientras que el cliente a la derecha zona de melodía.

   Durante las etapas A y A´la improvisación no armoniza con el cliente.La sección A sirve como introducción o calentamiento para que el cliente se familiarice y explore el teclado.

   Mientras que la sección B que comienza pasados 60 segundos si hay dicha.armonización y es aquí donde se ve como el terapeuta puede afectar la conducta musical del cliente.

El musicoterapeuta interpreta una base de improvisación con un pulso básico con su mano izquierda, mientras que la derecha crea un diálogo.musical con un motivo melódico o rítmico, timbre o articulación creando un patrón para la interpretación del cliente.

La fase dos de observación consta de tres pasos denominados A, B y C realizado por un grupo de expertos. En el paso A el investigador musicoterapeuta, tres musicoterapeutas externos y el compositor.escuchan la grabación de audio que se había hecho en la fase uno y recogen impresiones generales. En el paso B transcriben las improvisaciones centrándose en pequeños fragmentos de melodía y ritmo y viendo posibles pulsos musicales compartidos entre cliente-terapeuta. En el paso C se muestra el vídeo del la fase uno al grupo de expertos.para el análisis de composición. Observan y discuten sobre los detalles centrándose en la pregunta de la investigación. Todas las notas se pasan finalmente al investigador principal.

La fase tres de codificación se examina la observación de los expertos y se.centrar entre la teoría musical y los patrones de mutualidad cliente-terapeuta.

Por último, en la fase cuatro de validación presenta el proceso de investigación y sus hallazgos.

Los resultados se dividen en dos dimensiones interna/externa que se refiere a los motivos y frases de la estructura musical,  y afectiva/cognitiva haciendo referencia a la interpretación con afecto y concepciones de la estética (parte cognitiva).

Fueron encontradas seis categorías distorsionadas del patrón de mutualidad:
  • Interpretación obsesiva-rígida: con patrones limitados y exclusivamente centrados en los motivos musicales. Sometidos a seguir los procedimientos durante la improvisación y su estructura musical se basa en concepciones estéticas.propuestas por el musicoterapeuta.
  • Interpretación asociativa-externa: tocando notas que siguen un camino asociativo. No elaboran motivos musicales y usan bases musicales repitiendo notas e intervalos sin sincronización de pulso o movimiento con el musicoterapeuta.

Los dos patrones anteriores son cognitivos.y las posibles invocaciones se excluyen. El cliente se muestra rígido y emocionalmente despegado a la improvisación del terapeuta. Se muestra similitud.con el modelo de mentalización donde pensamiento y sentimiento desconectan de la experiencia y se protege al frágil ser interno. Necesidad de diferenciarse con el musicoterapeuta. Corresponde con el patrón “la música como voz de disidencia´´ donde el cliente experimenta un sentido de sí mismo por esta diferenciación con el terapeuta. También corresponde con “la música como lugar de retiro´´ en el que el cliente se retira a un mundo imaginario con el terapeuta al alcance de a mano donde solo se le permite actuar como oyente.

  • Interpretación sensible: estos desarrollan y superan las dificultades que surgen en la interacción. Crean motivos musicales con la reutilización de motivos explorados,familiares o estructuras musicales que ya tienen seguras. Responden a los cambios del musicoterapeuta de forma sensible.
  • Interpretación agresiva: interrumpe continuamente cualquier posible interacción. En cuanto se produce sincronía el cliente la interrumpe, inhibe o bloquea.

Ambos patrones son afectivos reaccionando de forma sensible a la música del terapeuta. En el patrón sensible el terapeuta actúa como “madre perfectamente adecuada´´. Mientras que en el agresivo el terapeuta sirve para volcarlas emociones internas impulsivas y volátiles. En similitud con el modelo de mentalización de que las experiencias se validan con la apariencia física.

  • Interpretación sumisa: en la que satisface la relación entre su contribución musical y los impulsos del musicoterapeuta. Sigue sus improvisaciones inmediatamente y las introduce en su tocar. Las dificultades a la hora de separarse de esas improvisaciones del investigador de pueden dar porque no explora de manera autónoma el material, mantiene el material musical previo o respecto a la continuación de la interacción, el cliente está preparado para explorar un estilo musical que no lees familiar.
  • Interpretación aleatoria: donde toda nota es estática y desconectada de las notas previas. El pulso y motivo musical compartido entre el cliente y el terapeuta es frágil y fácil de perder. Este patrón muestra similitud con la interpretación sensorial de Sutton y De Backer (2.009). Intento por controlar lo que surge del cuerpo y con logro gradual de manejar estos impulsos primitivos a través de formas imaginarias de expresión.

Os dejamos unos links a entradas del blog antiguas;


Articulo publicado por: Rebeca Magdaleno (Psicóloga)
Encuentros musicales en el Trastorno Límite de la Personalidad: patrones de mutualidad en improvisación musical.
09-03-2020