A pesar de que “amor” es una palabra conocida por todo el mundo, es bastante complicado alcanzar una definición con la que todo el mundo esté de acuerdo. Comúnmente, cuando alguien trata de definir qué es el amor, se encuentra con que muchos de los atributos que destaca, pueden ser incluidos en otros conceptos tales como la amistad o el cariño, que por sí solos no son suficientes para generar amor romántico. Otras personas incluyen el deseo sexual en su definición, topándose posteriormente con casos que pueden ser categorizados como “amor” sin necesidad de la existencia de dicho deseo.
Ante esta ambigüedad, una de las figuras más representativas en la historia de la Psicología Diferencial, como fue Robert Strenberg, propuso la “Teoría Triárquica del Amor”, subdiviviendo este concepto en varios subtipos, según la presencia o no de distintas características.
Intimidad, pasión y compromiso. Los ingredientes del amor
Según la teoría de Strenberg, el amor es como un plato que para que sea del gusto de cualquiera, debe de tener los ingredientes precisos (y en su justa medida). Este autor sugirió que los componentes del amor son los siguientes:
- Intimidad: se refiere al grado de conexión que sentimos hacia la otra persona y la confianza para compartir con ella todas nuestras confidencialidades.
- Pasión: esta característica está más ligada al deseo sexual, aunque también se puede relacionar a todas las manifestaciones fisiológicas que se disparan en nuestro organismo cuando hallamos el amor (aumento de dopamina y adrenalina, aumento de las defensas inmunológicas, entre otras).
- Compromiso: se define como hasta donde estamos dispuestos a llegar por el bienestar de la otra persona y por el mantenimiento de la relación.
La falta de uno de los ingredientes (o incluso de dos), no es obstáculo para que el plato sea comestible e incluso apetecible, pero a la larga insípido y con más problemas a la hora de digerirlo.
Cariño (intimidad con ausencia de pasión y compromiso)
Es el sentimiento que generan aquellas personas hacia las que no nos cuesta nada abrirnos, pero por la que no sentimos ningún tipo de deseo sexual o romántico. Este tipo de amor se relaciona con la amistad.
Encaprichamiento (pasión sin intimidad ni cariño)
Generalmente se relaciona con lo que se llama «amor a primera vista«, la agradable presencia física de una persona, u otros signos, no necesariamente derivados de la sexualidad (también puede suceder que nos parezca protectora o muy simpática), puede crear una fuerte atracción hacia ella. No obstante, dicha atracción es tan fuerte como frágil y seguramente se romperá cuando se necesite de cualquiera de los otros dos componentes y este no aparezca.
Amor vacío (compromiso, pero sin pasión ni intimidad)
Amor romántico (intimidad y pasión sin compromiso)
Amor social (intimidad y compromiso en ausencia de pasión)
Amor fatuo (pasión y compromiso sin intimidad)
Amor consumado (intimidad, pasión y compromiso)
No amor (ausencia de los tres componentes)
Los tipos de amor no son inmutables ni eternos
Cualquiera de los tres componentes arriba destacados pueden emerger o desaparecer. En el amor consumado, por ejemplo, puede perderse la pasión, y entonces convertirse en amor social. De la misma manera, una relación puede generarse como un encaprichamiento, pero si, posteriormente, cualquiera de los otros dos ingredientes aparecen, se convertiría en otro tipo de amor.
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