«¿Por qué podemos querernos tanto y no ser capaces de dejar de discutir por todo?»
Queremos compartir un articulo sobre la relaciones de pareja publicado en El Confidencial
Cuando las discusiones se convierten en el día a día de la pareja, el problema no es el amor, sino la carencia de técnicas de resolución de conflictos.
Una irónica definición de pareja dice que es un vínculo entre dos personas que se juntan para resolver problemas que no tendrían si no estuvieran juntas.
Intenta bajar el nivel dramático. No te preocupes por ser más racional de lo que suelen ser las historias de amor: quizás Romeo y Julieta no hubieran sido felices si hubieran vivido tres años más y hubieran empezado a tener problemas entre ellos. En vez de poner tanto calor emocional en la conversación, cuidad los factores logísticos. Por ejemplo, es muy importante buscar lugares y momentos adecuados para discutir en vez de lanzar reproches en situaciones en las que no es posible la negociación. También es importante que la visceralidad disminuya para que no haya ningún tema que se convierta en tabú por culpa de la carga emocional. Hay que adoptar una estrategia de afrontamiento, no de evitación. Posponer las conversaciones sobre temas tensos e intentar que el conflicto surja lo más tarde posible solo sirve para que este estalle.