El reto más grande que tenemos es romper ese estigma de salud mental.
Generalmente juzgamos a las personas de acuerdo a lo que esperamos de ellas, y cuando no llenan nuestras expectativas pensamos que no son lo suficientemente buenas. Lo mismo ocurre en el trabajo, justamente por el estigma de que las personas con trastornos mentales no son eficientes o que pueden perder la cordura en el trabajo o que tal vez se toman muchos días de incapacidad y no son productivos. Interesantemente, estoy segura de que la mayoría de las empresas tienen personas con trastornos mentales empleadas y ni siquiera lo saben.
Si quiere consultar leyendo el articulo Una condición de salud mental no te define.