otra cara de nuestros deseos… y miedos


¿Has tenido fantasías sexuales? ¿Te has sentido culpable por tenerlas? Sorpresa: todos las hemos experimentado, es parte de la naturaleza humana. No hay nada de malo en ellas y tienen siempre un sentido. Aquí, César Galicia te dice cuál.


“Un trío. Me da pena aceptarlo, pero la fantasía sexual más intensa que tengo es esa. No es tanto por el trío en sí, sino por la escena que imagino en particular: yo estoy acostada y un hombre me está penetrando mientras le hago sexo oral a otro. No conozco a ninguno o los conozco poco o no sé. Sólo imagino que estoy cogiendo con ellos. Y es sexo muy intenso, muy animal. Me jalan del cabello, me dan nalgadas, me hablan sucio. Y siento nervios, pero también me gusta. Estamos perdiendo el control. Cuando pienso en eso mientras me masturbo, me vengo riquísimo. Me da algo de culpa, pero me gusta”.

Como esta, he escuchado cientos de historias. Algunas veces, nuestras fantasías sexuales son bastante inocuas: tener sexo con ciertas personas que nos gustan, en escenarios románticos y posiciones sexuales poco trasgresoras, nada fuera de lo común. Pero en otras ocasiones, pueden despertar culpa o incomodidad. La gama de elementos que las hacen así es amplia: fantasías que involucran rudeza, falta de consentimiento, infidelidad, diferencias de poder o que involucran situaciones o escenarios que rechazaríamos para nuestra vida real pero que, en nuestras cabezas, son capaces de llenarnos del más intenso deseo. “La mayoría de nosotros nos excitamos en la noche por las mismas cosas que rechazamos durante el día”, dice Esther Perel, escritora y psicoterapeuta especializada en deseo sexual y tiene razón. A nuestras fantasías sexuales no les interesa ser aceptadas por nuestra ideología política o moral personal.

Esta disonancia, comprensiblemente, genera culpa. “¿Por qué me excita esto?”, me preguntaba la mujer con la fantasía del trío: “Obviamente no quisiera estar ahí, no los conozco, no soy tan fan del sexo así de rudo, incluso creo que todo el escenario es machista. Pero cuando fantaseo con esa situación, tengo orgasmos increíbles”.

Creo que gran parte de la culpa tiene que ver con no entender lo que son las fantasías sexuales. Escribo esto con el propósito de echar tantita luz al tema escabroso: las fantasías sexuales son una expresión de nuestros más esenciales miedos y deseos.

Por ejemplo, yo le pregunto a la chica que está hablando conmigo:

Continua leyendo la conversación.


 Articulo extraído de la pagina web. https://estepais.com/sociedad_nueva/fantasias-sexuales-otra-cara-de-nuestros-deseos-y-miedos/. Bajo el titulo. fantasias sexuales, otra cara de nuestros deseos y miedos. Articulo publicado por. www.estepais.com. Con fecha. 12-02-2020.

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