El puzle de la felicidad y el sentido de la vida
Fundipp vuelve a confiar en Investigación y Ciencia un artículo de mucho interés que queremos compartir. Link a fuente original
La felicidad y la percepción de que la vida tiene un sentido son dos experiencias que, aun siendo diferentes, tienden a ir de la mano. Algunas investigaciones recientes han tratado de identificar empíricamente los rasgos que caracterizan a cada una de ellas, y también, han tratado de responder a una cuestión: ¿qué ocurre cuando las piezas no encajan y se produce una disonancia entre los niveles de felicidad y significado experimentados en la vida?
¿Una vida feliz no es una vida con sentido? ¿Y una vida con significado no es una vida feliz? Lo cierto es que la respuesta a ambas preguntas, como parecen sugerir estudios recientes, es: «no necesariamente». Pero antes, hay que precisar que la idea de felicidad con la que suelen trabajar los psicólogos tiene ciertas connotaciones hedonistas. En ella se equipara felicidad y satisfacción, o la felicidad se entiende en general como un estado emocional positivo. En cuanto al sentido de la vida, quizá tenga que ver más bien con el concepto aristotélico de eudaimonia, cuya traducción se acerca a la de «plenitud vital». Aun así, definir «el sentido de la vida» (o sus múltiples sentidos) es complicado y, de hecho, en ocasiones en la investigación se obvia este problema y los psicólogos «simplemente» nos centramos en analizar las experiencias subjetivas que hacen que la vida tenga sentido, sea esto lo que sea. En definitiva, nos resulta más fácil experimentar que nuestra vida tiene sentido (o que no lo tiene) que «decir» qué es eso del significado de la vida.