Reflexionando sobre tu vida y tu destino.

Información de interés vía Paco Traver. Neurociencia cultura. Link a fuente original.

Le Pen y Mélenchon: la nueva pareja estrafalaria. Guatemala y Guatepeor (o al revés). Escribo antes de

En el año 2001 publiqué un libro que titulé “Pathos y Daimon” y que llevaba como subtitulo “Carácter y destino”. Este post es la historia de ese libro, su historia secreta, su historia motivacional.

En aquel entonces me encontraba fascinado por el concepto de “destino” muy cercano al de “repetición” freudiano. Un concepto que la ciencia había abandonado por otros mas esotéricos y ambigüos aun como “vulnerabilidad”, debilidad constitucional, etc. Me interesaba escarbar sobre cómo las personas tejen y destejen sus destinos y alcanzar a vislumbrar ciertas coordenadas que permitieran entender como las elecciones que hacemos en nuestra vida configuran una serie de matrices que van a constelarse según las edades, como fractales, en un ejercicio constante de repeticiones iterativas que llevaban una dirección concreta. A esta dirección le llamaremos -para entendernos destino-. Hoy sabemos algunas cosas más sobre el destino de las personas y su dependencia de las decisiones anteriores (dependencia de las condiciones iniciales) que rigen los sistemas abiertos y no lineales.

Algunos autores (Waddington) han hablado de creodos, una especie de itinerarios por los que inexorablemente nuestra vida discurre una vez que se ha configurado la matriz inicial. Los grados de libertad se reformulan en cada bifurcación, pero una vez doblada la esquina ya no hay vuelta atrás, en el sentido de que nuestra vida discurrirá a través de una path dependence del creodo configurado. Algo así dijo Heráclito en su celebérrima frase “el carácter es igual al destino”.

Heráclito no sabía nada de creodos pero sabía que la vida de los hombres son un puñado de supuestos y sólo un puñado.

Reflexionando.