Malas noticias: sus ‘selfies’ no le interesan a nadie

Fundipp vuelve a confiar en  El Pais sobre un artículo sobre los Selfies, tan usados en estos tiempos, que queremos compartir. Link a fuente original.

Publicamos autofotos para buscar la aprobación constante de los demás, pero nos desagrada ver imágenes de otros. Los expertos han hallado las causas de esta paradoja

Parece que si no colgamos nuestro selfie en Instagram o Facebook, nuestra vida no alcanza las cotas de emoción mínimas para presumir de una biografía envidiable. Cada autofoto que lanzamos al ciberespacio se convierte, en cierto modo, en una prueba de que existimos y de que la vida nos sonríe (al menos, tanto como a los demás).

Sin embargo, esta conducta que ejercen millones de instagramers es al mismo tiempo un comportamiento del que nadie presume y que muy pocos reconocen abiertamente. Su elevada prevalencia, junto con esta hipocresía generalizada, han hecho del selfie un fenómeno digno de estudio. De hecho, atrae tanto desde el punto de vista sociológico, cultural y comunicativo como desde la perspectiva de la psicología. Prueba de ello son los numerosos proyectos que centran sus investigaciones en las autofotos, analizando sus motivaciones y contextos.