Es saludable mirar hacia adentro.
Estamos acostumbrados a mirar más hacia afuera, a nuestro entorno o alrededor nuestro, que hacia adentro de nosotros, que solo lo hacemos cuando nos duele o nos afecta mucho algo.
Intentamos entonces escudriñar lo que nos ocurre para poder hallar la solución que nos restaure a nuestra anterior posición de bienestar.
Es por ello que siempre me ha gustado invitar a la gente a mirar hacia adentro, a lo que de verdad necesitamos. Ardua tarea ya que en nuestra educación no hemos sido enseñados a identificar emociones, así como tampoco a pedir ayuda cuando la necesitamos.
Pero llega un momento en nuestra vida que hacemos “click” y decidimos pedir ayuda psicológica en pos de recuperar nuestro equilibrio y estado saludable.
Para dar el paso y acudir a terapia, tenemos primero que dejar atrás la vergüenza en algunos casos o el miedo que podamos tener en ese momento.
Lo hacemos porque queremos ser más libres y volver a tener de nuevo esa paz que ya no está con nosotros. No es que estemos locos, tan solo algo perdidos.
“Cinco de cada cien españoles reciben actualmente tratamiento psicológico”.
La sociedad ha normalizado el hecho de asistir a terapia psicológica, algo que en otros tiempos se ocultaba al circulo de amistades, incluso dentro del ámbito familiar. Es verdad que todavía sigue ocurriendo, pero ya con menos frecuencia y en casos aislados.
Afortunadamente se habla más abiertamente del tema y la figura del psicólogo o terapeuta está mejor valorada y se ve actualmente como la persona que te puede guiar en el proceso que irremediablemente te ha tocado vivir.
continua leyendo acerca de la terapia.