Sufro ataques de ansiedad crónicos

porque hace 13 años no los traté a tiempo

Si alguien escribiese mi biografía, tendría dos partes muy diferenciadas.

Echo de menos a la persona que yo era antes de los ataques

Información de interés vía El Pais. Verne . Link a fuente original.

Llega un momento en que cada ataque es una lucha atroz entre el cuerpo y la mente. Y, después desufrirlos, me encuentro tremendamente desgastada, arrasada. En los peores momentos de mi vida me ha costado mantener los pensamientos suicidas alejados de mi cabeza. La tentación está siempre ahí, en los frascos de pastillas. Pero, aunque los he tenido presentes, nunca he permitido que esos pensamientos se impongan.

Ahora tengo 45 años y ya han pasado 13 desde que empezaron los ataques y mi vida dio un vuelco. Ni un solo día de mi vida he dejado de luchar por aceptar mi situación, por encontrar las herramientas que hagan más llevadera mi existencia. Y creo que he avanzado mucho.

Pero tampoco ha pasado un solo día, en los últimos trece años, en los que me haya preguntado si volveré a ser esa chica apacible, sociable y ligeramente nerviosa que describía al principio del artículo.