Un círculo de sillas y sillones.
Nos sentamos. Va a comenzar la sesión de terapia de grupo. Todas las semanas, durante hora y media, varias personas se reúnen para pensar en común, aprender y traer cambios que mejoren sus vidas.
Pero, ¿cómo empezar?
Una buena forma de comenzar puede ser presentarse. Aunque seamos creativos al hacerlo es buena idea compartir qué hemos venido a hacer aquí. Cuál es la tarea que tenemos entre manos.
No es algo evidente, aunque todos coincidan en que «quieren estar mejor», o «desean sufrir menos». Es fácil coincidir cuando las frases son generales, desdibujadas. Pero cada uno tendrá que ir entrando en detalle para saber cuál es su tarea en el grupo, y cómo se trabaja dentro de éste.
Suelo ofrecer a los recién llegados un «kit básico» de tres palabras con las que empezar a trabajar. Estas palabras son: Dificultad, Resonancia y Feedback.
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