Así es el día a día con un niño autista
Dicen que hay un momento en que te das cuenta de que algo le pasa a tu hijo. Para Josep Salvat y Elsa Castro, ese momento llegó cuando Josep Enric tenía casi tres años. Ahora ha cumplido nueve. Un bebé precioso, el primero de la pareja. En camino estaba el segundo, Gerard.
El autismo de Josep Enric dio la cara de repente. En el lavabo de un restaurante. ¿Su delator? El ruido del secador de manos. Fue oír el rugido de las turbinas de aire y el crío enfureció. La hiperacusia, una hipersensibilidad propia de los autistas, sería una de las primeras señales de lo que verían confirmado tres años después en un diagnóstico médico: el trastorno del espectro autista (TEA).
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