José Bretón fue condenado por el asesinato de sus dos hijos menores; un ejemplo de la maldad de la que trata el artículo. EP.

Los psicópatas son gente que distingue entre el bien y el mal. Y eligen libremente hacer el mal. No son enfermos. Vinieron así “de fábrica”. No tienen remedio alguno. Son malos. Y lo que es peor, habitan entre nosotros. Nos rodean y nos hacen la vida difícil, insoportable e imposible.

Porque sí.

¿Y por qué la ciudadanía cree que son enfermos?

Cuando mi amigo, Salvador Ortega Mallén y yo, publicamos en 2003 “Psicópatas Criminales. Los más importantes asesinos en serie españoles” –con un prólogo de nuestro amigo, el desaparecido psiquiatra José Antonio García Andrade-tuvimos muy claro que la palabra psicópata inducía a error y a malentendidos.

Psicopatía etimológicamente significa “enfermedad de la mente” (psico, mente, y patía, enfermedad), o sea, locura, en lenguaje de la calle. Por ello, la gente piensa que los psicópatas son enfermos.O lo que es lo mismo, que la maldad es una enfermedad.

En consecuencia, se piensa que lo que hay que hacer con estos “elementos” es ingresarlos en hospitales penitenciarios para que los “loqueros” -dicho con todo mi respeto- se encarguen de someterlos a tratamiento y rehabilitarlos para la sociedad.

Gente como José Bretón, que mató a sus dos hijos, menores, y los incineró.

¿De verdad puede haber gente que crea  que Bretón está enfermo? No. Bretón es simplemente malo. Quiso infligir tanto dolor a su esposa que acabó con lo que más quería, sus hijos.

¿Venganza? Seguro….

No hace mucho emitieron por televisión la mini serie de dos capítulos titulada “Nuremberg”. Trata del juicio que llevaron a cabo los aliados contra 23 jerarcas nazis, entre ellos Herman Goering, lugarteniente de Adolf Hitler -que se suicidó previamente en su bunker-, al final de la Segunda Guerra Mundial.

Nuremberg fue una ciudad muy importante durante la Alemania Nazi porque se encontraba en el centro del país. Por esa razón los nazis la escogieron como el escenario para llevar a cabo los mítines del partido.

Desde 1933 a 1938 Nuremberg fue el epicentro de la propaganda nazi, con un Hitler dirigiéndose, desde el atril, a decenas de miles de soldados.

Una estética que luego copiaron en La Guerra de las Galaxias.

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Articulo extraído de la pagina web. https://confilegal.com/20200818-la-maldad-no-una-enfermedad/amp/?__twitter_impression=true. bajo el titulo. La maldad no es una enfermedad.Articulo publicado por www.confilegal.com.Con fecha. 18-08-2020.

maldad no es enfermedad