A lo largo de estos días os vamos a ir dejando una serie de entradas al blog extraídas de la guía de Trastorno limite de la personalidad

Publicada por el Instituto Nacional de la Salud Mental, Departamento de Salud y servicios Humanos de los Estados Unidos.

continuamos con la cuarta noticia.


¿Cómo se tratan las disfunciones de personalidad?.

Las disfunciones de personalidad pueden tratarse con psicoterapia o terapia de diálogo. En algunos casos, un profesional de la salud mental podría también recomendar medicamentos para tratas síntomas específicos, Cuando una persona recibe cuidados de más de un profesional, es fundamental que los profesionales coordinen entre sí el plan de tratamiento.

Los tratamientos descritos a continuación son sólo algunas de las opciones que pueden estar disponibles para una persona con personalidad disfuncional. Sin embargo, la investigación sobre los tratamientos todavía se encuentra en una etapa temprana. Se necesitan más estudios para determinar la efectividad de estos tratamientos, a quién beneficiarían más y cuál es la mejor forma de administrarlos.

Psicoterapia.

La psicoterapia es, en general, el primer tratamiento para personas con personalidad disfuncional. Investigaciones recientes sugieren que la psicoterapia puede aliviar algunos síntomas, pero se requieren otros estudios para entender mejor cuán bien funciona la psicoterapia.

Es importante que las personas en terapia se lleven bien y confíen en su terapeuta. La naturaleza misma de las disfunciones de personalidad puede dificultar que las personas con este trastorno mantengan este tipo de vínculo con su terapeuta.

Los tipos de psicoterapia que se utilizan para tratar la personalidad disfuncional incluyen los siguientes:

  1. Terapia cognitivo-conductual (TCC). La TCC puede ayudar a las personas con personalidad disfuncional a identificar y cambiar creencias fundamentales y/o los comportamientos subyacentes a la percepción poco precisa de sí mismos y de otros, así como los problemas de la interacción con los demás. La TCC puede ayudar a reducir los síntomas de cambios de estado de ánimo y de ansiedad, así como reducir el número de comportamientos suicidas o de conductas autodestructivas.
  2. Terapia dialéctico-conductual (TDC). Este tipo de terapia se enfoca en el concepto de conciencia plena o de reconocer y estar atento a la situación actual. La TDC enseña las habilidades para controlar las emociones intensas, reduce los comportamientos autodestructivos y mejora las relaciones. La diferencia de esta terapia en comparación con la TCC es que busca un equilibrio entre el cambio y la aceptación de las creencias y comportamientos.
  3. Terapia centrada en esquemas. Este tipo de terapia combina los elementos de la TCC con otras formas de psicoterapia que se enfocan en reformular los esquemas o la forma en que las personas se ven a sí mismas. Este enfoque se basa en la idea de que la personalidad disfuncional deriva de una imagen propia disfuncional,J posiblemente causada por experiencias negativas durante la niñez, que afecta la forma en que las personas reaccionan a su entorno, interactúan con otros y se sobrellevan a los problemas o lidian con el estrés.

La terapia puede ser individual o grupal. Las sesiones grupales lideradas por un terapeuta pueden enseñar a las personas con disfunciones de personalidad a interactuar con otros y expresarse de forma eficaz.

Un tipo de terapia de grupo, Systems Training for Emotional Predictability and Problem Solving (STEPPS), está diseñada como un tratamiento relativamente breve, que consiste en 20 sesiones de dos horas, lideradas por un trabajador social con experiencia. Científicos que están financiados por el NIMH informaron que STEPPS, cuando se utiliza junto con otro tipo de tratamiento (medicamentos o psicoterapia individual), puede ayudar a reducir los síntomas de la depresión y mejorar la calidad de vida. La efectividad de este tipo de terapia no se ha estudiado exhaustivamente.

Las familias de las personas con personalidad disfuncional también pueden beneficiarse de la terapia. Los desafíos de tratar con un familiar con disfunciones de personalidad a diario pueden ser muy estresantes y es posible que los miembros de la familia estén actuando, sin saberlo, de formas que empeoran los síntomas del familiar.

Algunas terapias, como la capacitación de habilidades para los familiares, incluyen a los familiares en las sesiones del tratamiento. Esos tipos de programas ayudan a la familia a desarrollar habilidades para comprender y respaldar mejor al familiar con personalidad disfuncional. Otras terapias, como Family Connections, se enfocan en las necesidades de los miembros de la familia. Se necesitan más investigaciones para determinar la eficacia de la terapia familiar para el tratamiento de disfunciones de personalidad.

Otros tipos de terapia que no están enumerados en este folleto pueden ser útiles para algunas personas con personalidad disfuncional. Los terapeutas adaptan con frecuencia la psicoterapia a las necesidades de la persona. Los terapeutas pueden cambiar entre un tipo de terapia y otro, mezclar técnicas de diferentes terapias o utilizar una terapia combinada. Para más información, consulte la sección de psicoterapia del sitio web del NIMH en http://www.nimh.nih.gov/health/topics/pshychoterapies/index.shtml (sólo en inglés).

Algunos síntomas propios de la personalidad disfuncional pueden aparecer y desaparecer, pero los síntomas principales del estado de ánimo muy cambiantes, la ira intensa y la impulsividad suelen ser más persistentes. Las personas cuyos síntomas mejoran pueden continuar enfrentándose a padecimientos concurrentes, como depresión o el síndrome de estrés postraumático. Sin embargo, investigaciones prometedoras sugieren que la recaída o recurrencia de los síntomas completamente desarrollados después de la remisión es poco frecuente. En un estudio, el 6 por ciento de las personas con personalidad disfuncional sufrieron recaída luego de su remisión.

Medicamentos.

Las Administración de Medicamentos y Alimentos de los EE.UU. no ha aprobado ningún medicamento para el tratamiento de disfunciones de personalidad. Solo algunos estudios demuestran que los medicamentos son necesarios o eficaces para estos pacientes. Sin embargo, muchas personas que padecen personalidad disfuncional son tratadas con medicamentos en conjunto con la psicoterapia. Aunque los medicamentos no curan las disfunciones de personalidad, algunos pueden ser útiles para tratar síntomas específicos. Para algunas personas, los medicamentos los ayudan a reducir los síntomas como la ansiedad, la depresión o conductas agresivas. Con frecuencia, las personas reciben diversos medicamentos al mismo tiempo, pero existe poca evidencia de que esta práctica sea necesaria o efectiva.

Los medicamentos pueden causar diversos efectos secundarios en diferentes personas. Las personas que padecen disfunciones de personalidad deberían conversar con el médico que les receta los medicamentos para saber qué esperar de ese medicamento en particular.

Otros tratamientos.                                   

Ácidos grasos Omega-3. Un estudio realizado en 30 mujeres con personalidad disfuncional demostró que los ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a reducir síntomas de agresión y depresión. El tratamiento pareció ser bien tolerado como los estabilizadores de estado de ánimo recetados comúnmente y con pocos efectos secundarios. Menos mujeres que tomaron ácidos grasos omega-3 dejaron el estudio en comparación con aquellos que tomaron un placebo (píldora de azúcar).

Con el tratamiento adecuado, muchas personas padecen menos síntomas, o menos severos. Sin embargo, muchos factores afectan el tiempo que toma que los síntomas mejoren, por lo que es importante que las personas con disfunciones de personalidad sean pacientes y reciban un adecuado apoyo durante el tratamiento.


Entrada escrita por: 
José María Arriagada Salgado.
Psicólogo adolescentes y adultos
ps.josemaria@gmail.com
http://www.facebook.com/psjosemaria

como se tratan las disfunciones de personalidad