Para los pacientes con enfermedad mental.

Me han dicho varias veces que soy un exagerado por decir que el coaching es peligroso para los pacientes con enfermedad mental. Pues SI lo son, y no solo es peligroso, puede matarlos ¿Por qué?.

Inicio con un ejemplo clásico: quien sufre depresión -que es una de las tantas enfermedades que prometen curar los coaches- puede no tener energía ni para levantarse de la cama, así que, mucho menos para ponerse a buscar cuál especialista es el más adecuado para ayudarle. Suele pasar con frecuencia que acude al que primero le recomiendan o al que vió en redes con un marketing maravilloso. Entonces, pone toda su confianza en que esa persona que se vende como una maravilla, verdaderamente le ayude.

Y no le culpo, al fin y al cabo, el paciente no tiene una especialidad en salud mental para saber que el coaching es un fiasco y que no es lo adecuado para su problema actual. Solo es alguien sufriendo que quiere y necesita que alguien le ayude.

En otros casos, ni siquiera es que pone «toda su confianza», sino la última cuota de esperanza que le queda, porque precisamente eso producen algunas enfermedades mentales: te roban toda la esperanza. Su pensamiento puede ser «es este el que me ayuda, o nadie»

Resulta que, viene un coach, sin un mínimo de idea de lo que está haciendo y le dice:

«todo lo puedes si lo deseas y lo intentas» «no hay excusas, tu lo puedes lograr», «saca el tigre que hay en ti» o cualquier cantidad de tonterías y «boludeces», como dicen mis amigos argentinos.

Cuando alguien con depresión o ansiedad por fin se decida a buscar a ayuda, ya lo han intentado demasiado. Ya pasaron por la fase de «esto puedo controlarlo», «esto se me tiene que pasar» o han usado muchísimas opciones y nada ha resultado, porque es UNA ENFERMEDAD.

Entonces, salen de esa «consulta» y surge en su mente la siguiente pregunta: ¿Si este «doctor» es el que sabe, le pagué esta consulta tan cara (porque cobran carisimo) y me dice que depende de mí, pero yo ya lo he intentado tanto, entonces, yo no tengo remedio?

El paciente queda con el bolsillo vacío, con una idea totalmente errónea de su problema, sin esperanza, y sin duda alguna, con empeoramiento de su cuadro clínico. Y si por casualidad, ese paciente estaba presentando ideas suicidas, VA A EMPEORAR! Creanme que va a empeorar

Así que, SI SON PELIGROSOS, son una plaga y no me harán cambiar de opinión. ¿Que habrá excepciones? No lo se. Pero ya son tantos los que han perjudicado a mis pacientes, que no estoy ahorita para pensar ni admitir en excepciones.

Punto y fin.


Dr. Eduardo Villalobos.
Médico Cirujano, Universidad del Zulia, Venezuela.
Especialista en Psiquiatría, Universidad del Zulia, Venezuela.
Diplomado en Genética humana en ciencias de la salud, Universidad del Zulia, Venezuela.
Adjunto del departamento de salud mental del Hospital Psiquiátrico y Universitario de Maracaibo, estado Zulia.

Twitter:@eduardojvv
https://twitter.com/eduardojvv/status/1499177538953912323?s=20&t=3BLG42FCEgcSwAtkmQId5g

 

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