El suicidio representa un grave problema de salud pública con un millón de muertes anuales en todo el mundo, provocando unas repercusiones a nivel emocional, social y económico en el entorno de los familiares más cercanos. Debido a esto es de gran importancia adoptar medidas y estrategias encaminadas a la disminución de la conducta suicida. En España, la Estrategia de Salud Mental elaborada en el periodo 2009-2013, contempla entre sus objetivos la prevención del suicidio y la evaluación de acciones específicas para disminuir las tasas de suicidio en grupos de riesgo.
La Guía de la Práctica Clínica (GPC) tiene como objetivo contribuir en la reducción de la variabilidad de la práctica clínica relacionadas con la prevención y el tratamiento del suicidio, siendo una herramienta para tomar decisiones de los profesionales sanitarios y en la mejora de la calidad de vida en la población. Pretende mejorar la información de los pacientes y familiares mejorando la toma de decisiones y la información de toda la ciudadanía reduciendo así los mitos y los estigmas asociados a estos problemas de salud. Permite desarrollar indicadores que puedan utilizarse para evaluar la calidad asistencial e identificar áreas de investigación futura.
Se dirige a aquellos adolescentes, adultos o mayores que presenten riesgo suicida, ideación o conducta suicidas. También cubre la atención que estos pacientes puedan esperar recibir de los profesionales sanitarios, tanto en atención primaria como en atención especializada y en los aspectos preventivos. Hay otros aspectos que no aborda, como el tratamiento somático de la conducta suicida, la organización de los servicios asistenciales y otros aspectos éticos y morales.
Puede descargar aquí la guía.
Si necesitas ayuda, tienes ideaciones suicidas, crisis emocionales, autolesiones no suicidas, o simplemente eres un familiar o amigo que quieres ayudar, puedes visitar nuestra pagina web ENCRISIS.INFO donde dispones de información a tu alcance.