Cuando Zeus ganó la guerra contra su padre Cronos y los Titanes, no tuvo más remedio que negociar las condiciones de paz con su madre Gea y con el resto de deidades primigenias que poblaban el cielo con anterioridad al nuevo orden Olímpico.

El orden nuevo era un parlamento de dioses emergentes, los hermanos de Zeus que habian sido engullidos por celos por el viejo Cronos -el tiempo que todo lo devora- volvieron a tomar el poder, esta vez democrático. No habia más remedio que negociar nuevas condiciones para aquellos dioses antiguos que seguian haciendo de las suyas en la vida de los hombres: Ananké (la Necesidad), las Moiras (el Destino), Nix (la Noche), Tanatos (la muerte), Morfeo (el sueño), etc, eran deidades que representan principios primigenios y abstractos, sin representación y sin culto. Un nuevo orden territorial se impuso en los cielos pero Zeus hubo de hacer ciertas concesiones.

Ananké, la diosa Necesidad es la que más nos importa en este momento para el tema del que voy a hablar, es decir de todo aquello que escapa al albedrío humano, algo que se impone como forzado o inevitable, algo que sucede sin que la voluntad intervenga. De Ananké procede la voz “anancástico que hoy traduciríamos como compulsión: aquello que nos viene forzado y se impone a nuestra decisiónes conscientes. Ananké es la inevitabilidad.

El interés psiquiátrico de este concepto es que forma parte de no pocas constelaciones psíquicas, la más conocida de las cuales es el TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) y en cierto modo tambien del trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad, una versión menor del TOC, una versión mitigada.

Lo obsesivo-compulsivo es una constelación cognitivo-conductual, las obsesiones son ideas -algo que pensamos-, pero las compulsiones -los anancasmos- son sobre todo conductas, algo que hacemos y algo que llevamos a cabo, mágicamente, para disolver las consecuencias de los pensamientos.

Y es verdad que en lo obsesivo hay algo de Necesidad, nosotros los psiquiatras llamamos a esta Necesidad, escrupulosidad.

Etimológicamente la escrupulosidad procede de una voz latina que significa “una piedrecilla en los zapatos”, asi se comporta el escrúpulo, como una molestia continua, un cuerpo extraño que lleva al individuo a dudar o vacilar constantemente sobre temas morales “bueno o malo” o de pura conveniencia “esto o lo otro” ¿Qué hacer ante una disyuntiva?. Los escrúpulos importan sobre todo en el nivel de las decisiones, llevando al individuo hacia una duda constante y sin embargo la escrupulosidad no es ni una conducta ni una idea, sino un endofenotipo.

Un endofenotipo es un constructo teórico descrito sobre todo por los investigadores de la biología de la personalidad a fin de aislar variables  con sentido biolóoico y a medio camino entre el gen y el fenotipo, así la “escrupulosidad” fue descrita por Costa y Mc Rae y medida a través de un test muy conocido llamado “los cinco grandes” (big five) y que se parece bastante y se solapa con el constructo “evitación del daño” descrito por Cloninger. Lo que sabemos de este biomarcador es que es altamente heredable, que es regulado por la serotonina y que da lugar a formas de ser características, formas de ser presididas por:

  • Elevada ansiedad.

  • Dudas y vacilaciones.

  • Personalidades timoratas y fóbicas.

  • Rigidez caracterial y pasión por la rutina con dificultad para expresar emociones..

  • Aversión al riesgo y melindrosidad.

  • Atención al pequeño detalle y perdida del sentido contextual.

  • Aversiones y repugnancias.

  • Alto overdrive moral.

  • Avaricia.

  • Procastinación.

  • Búsqueda de la excelencia (perfeccionismo)

El perfeccionismo.-

El perfeccionismo sin embargo, no es ni una idea, ni una conducta ni un endofenotipo sino una creencia. El perfeccionista cree en la excelencia y opta siempre por lo mejor que es para él un icono moral. Se trata de alguien que no sabe que “lo suficientemente bueno” es preferible a lo mejor. Esta idea es probablemente el origen de sus dudas, siempre hay algo que podría ser mejor, más barato, mejor posicionado, se trata pues de buscarlo pues ¿cómo saberlo?. Supongamos que tenemos que hacer una compra. Hay dos tipos de actitudes con respecto a eso: recorrerse todas las tiendas con la intención de maximizar el coste/beneficio o conformarse con lo que hay después de haber visitado algunas.

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