Difusión en Redes Sociales. El viaje viral de Nico a través de las redes
Por Graciela Gómez, educadora social en Fundipp – @gracielagg82 nos habla de Nico….
Hace unos días, una profesora de 3º de ESO de un instituto de Madrid, ha puesto en marcha un experimento que muy posiblemente haya llegado a tu teléfono móvil, tablet… vía ‘Whatsapp’ u otras redes sociales como Facebook, Twiter, Instagram… Se trata de Nico, un monigote hecho con un rotulador en una hoja de papel.
El monigote lleva incorporado un texto que dice ‘Ayúdame a recorrer el mundo‘. Ahí yace precisamente el objetivo del experimento; ver hasta donde es capaz de llegar Nico, utilizando como medio de transporte las habituales tecnologías, redes sociales…. y sus telaraña de redes de contactos.
Pero, ¿Qué pretendía la profesora con dicho experimento? Pues mostrar a sus alumnos, la velocidad con la que se pueden mover imágenes en la red y la pérdida de control y de privacidad que puede llegar a darse en solo cuestión de unas pocas horas.
El mensaje de fondo se refiere a cómo abordar la educación en los medios, tema que debe ser replanteado de forma seria. De una sola herramienta se pueden sacar diferentes y variados, luego es bastante acertado recordar aquellos usos que no deben plantearse.
«Una imagen vale más que mil palabras«, reza el dicho. Expresión que a veces puede quedarse corta, muy corta.
Las personas no somos objetos, aunque si existen cosas que hablan de nosotros, que nos definen o representan. Cosas que señalan nuestra identidad, que nos hacen visibles, tangibles, interpretables. Pero son cosas nuestras y de nadie más…. hasta que dejan de serlo. Las redes sociales, la divulgación que ellas alimentan puede provocar que nuestra vida pase de ser privada y nuestra a ser ser pública, observada, leída, comentada o criticada por cualquiera.
Día a día proliferan investigaciones sobre «Adicciones a las Nuevas Tecnologías» que profundizan en los factores de riesgo o sus particularidades, síntomas o tratamientos. Su aportación es clave a la hora de poner en marcha medidas preventivas, ya que esos estudios añaden datos precisos que determinan los contenidos de programas y de sus destinatarios.
La buena noticia es que, aunque no de forma paralela, al tiempo que crecen las redes sociales y quienes las utilizan o sus usos también crece la sensibilidad social e institucional hacia la variable de adicciones que se forma en torno a ellas, y por tanto las acciones preventivas desde el origen, practicando una intervención precoz dirigida a menores y familia. Las instituciones emplean programas educativos que conjugan información, habilidades y herramientas prácticas de actuación.
Ya ven, como una hoja cualquiera y un monigote denominado Nico, puede hacernos reflexionar.
Si quiere conocer más sobre adiciones a las nuevas tecnologías, pasadas y futuras, les invito a leer este artículo, haga clic, resume una de las charlas que la Fundación ofreció hace unos meses de forma gratuita.