Programa «Familias Activas y Saludables» en Cantabria

Llega el verano y cuesta mantener el orden en casa, la hábitos se rompen, los horarios cambian, la luz es infinitamente mayor y vamos más tarde a la cama, todo se desestructura y lo que durante el curso escolar es inamovible ahora pasa a un segundo plano.

Quizás, motivado por esta circunstancia, quizás porque en algunos hogares el caos es quien manda siempre… desde la Gerencia de Atención Primaria del Servicio Cántabro de Salud han puesto en marcha durante el mes de junio el programa ‘Familias activas y saludables’, su objetivos es promover hábitos saludables durante la infancia y fomentar estilos de vida sanos relacionados con la alimentación, el ocio y el tiempo libre desde un enfoque preventivo.

Desarrollado en colaboración con el Instituto de Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), este programa se lleva a cabo en los Centros de Salud de Santoña, Cabezón de la Sal, Tanos, Altamira y Dobra. Está focalizado hacia los padres, madres y adultos responsables de niños con edades comprendidas entre los 3 y 4 años.

A través de seis sesiones de dos horas cada una, este programa busca informar, apoyar y orientar a las familias en la tarea de la educación y la crianza mediante un enfoque preventivo y capacitador inspirado en la parentalidad positiva y basado en la no violencia y en el respeto a los diferentes tipos de familia.

Quienes son responsables de este programa entienden que la familia es uno de los espacios fundamentales donde los menores adquieren de manera constructiva los hábitos y estilos de vida que determinan en el futuro su bienestar. Por este motivo subrayan la importancia de impulsar políticas públicas que apoyen y asesoren a las familias con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los niños y los padres.

Entre los aspectos que se trabajan en el programa han destacado la alimentación por su importante repercusión en la salud, explicando que la obesidad infantil se relaciona con malos hábitos alimentarios, la reducción de la actividad física y un aumento del sedentarismo. Esta es una asignatura pendiente entre los niños españoles que cada vez se agrava más y que debemos prevenir y parar.
Resulta clave, porque detrás de un mal hábito alimentario hay más que aspectos nutricionales, también hay un componente social y cultural. Este programa habla de escolaridad precoz y su prolongación, de la ruptura del aprendizaje culinario, del aumento del consentimiento de las preferencias individuales o la falta de conciliación laboral y familiar.

En verano muchos hábitos se rompen, pongamos fin a ellos y tomemoslo como el inicio de un tiempo mejor, este programa «Familias Activas y Saludables» puede ayudarnos a mejorar en casa, en la familia. Para más información consulta en tu centro de salud y si no ha llegado a él, pídelo.