Los 6 aspectos de la Resiliencia
Publicado el 28 de noviembre de 2016.
Por Jurie Rossouw. CEO at RForce
La última vez desarrollamos una definición más moderna de la resiliencia fue «avanzar pesar de la adversidad», pero ¿qué significa esto a un nivel más detallado? ¿Qué grupos de conductas, habilidades y creencias contribuyen a la resiliencia? ¿Cómo medir la resiliencia, respecto a qué? Para responder a estas y otras preguntas, hemos investigado muchos modelos de resiliencia y los hemos combinado con otros neurológicos para explicar mejor este concepto. Este es un artículo que hemos traducido de RForce. Link a fuente original.
Somos seres complejos, luego tiene sentido entender que hay un gran número de factores que contribuyen a la resiliencia como: las creencias que tenemos del mundo, de nosotros mismos y de los demás; información a la que tenemos acceso; sesgos, habilidades o la propia educación; los procesos mentales y comportamientos. Para dar sentido a todo resultará útil agrupar los diferentes componentes en varios aspectos. Concretamente hemos establecido 6 esferas distintas que explican los factores específicos que hacer a una persona resiliente.
A su vez estos aspectos tienen funciones propias que al tiempo se influencias entre sí. Tambien tienen puntos fuertes que compensan los débiles de otros. Vale la pena perseguir el desarrollo personal, buscando la eficiencia en cada uno. Estos son los 6 aspectos:
Visión
Es el más importante de todos. Trata sobre el sentido, el propósito, las metas y la visión personal que tenemos de nosotros mismos. Es el más importante porque guia al resto. Si la visión está clara permite y facilita la decisión a la hora de enfrentarnos a una decisión y mantener la perspectiva ante las oportunidades que se presentan. Da igual a que se refiera el objetivo, familia, trabajo, proyectos… lo importante es ser específico y claro.
La claridad te mantiene concentrado. Distraerse en detalles sin importancia o hechos es fácil cuando no tienes algo específico en lo que centrarte. La visión trata sobre cómo actuar cuando las cosas se complican, saber qué es importante y qué no lo es para poder alcanzar tus metas.
La congruencia es la madre de todas las ciencias. Significa que todas tus acciones trabajan juntas para lograr un propósito mayor a través de metas más cortas y medianas. Si aquí no hay claridad, unos objetivos chocan con otros provocando frustración. Si las acciones están alineadas, conseguirás proezas que para otros resultan imposibles.
Compostura / Autocontrol
Trata sobre regular las emociones. Luchar, encenderse u obviar un conflicto, por ejemplo, un cambio repentino en el trabajo es una respuesta inmediata. Pero ser capaz de superar esa respuesta emocional instintiva, mantener la compostura, el autocontrol significa ser capaz de reconocer oportunidades ocultas y resolver problemas de manera nueva. Ser emocional evita acceder de forma correcta a la capacidad de cada uno para pensar de forma crítica.
Son también las pequeñas cosas. La compostura no solo trata de las grandes crisis y como nos enfrentamos a ellas también se refiere a las pequeñas cosas cotidianas. Ser emocional ante un atasco nunca resulta util ¿por qué cabrearte? Autocontrol significa mantener la calma y reservar la energía para cuando realmente es importante.
Los sesgos interpretativos son también importantes. Si te jefe camina hacia tí y te dice «necesito hablar contigo, ven a verme luego», ¿entras en pánico? ¿te preocupas de haberte metido en un lío o ser despedido? El tono de tu jefe es neutral en este caso, no implica negatividad, podrían incluso ser buenas noticias. Los estudios indican que hay una tendencia natural a la negatividad. Las situaciones ambiguas hacen que la gente en 6 de cada 10 veces muestra sintomas de depresión. Por otro lado, la resiliencia es mayor en quienes interpretan de forma positiva.
Debes ser proactivo. La compostura no es sólo acerca de ser capaz de volver a un estado de equilibrio, sino también acerca de considerar tus creencias y expectativa, las que se producen en primer lugar. Por ejemplo, si consideras que nada va a salir mal en un proyecto, es probable que la situación opuesta suponga un gran shock. Compara esto con una creencia más sana tipo probablemente algo irá mal, y al ocurrir lo manejas mejor. ¡Es fácil – sólo espera que todo será más difícil de lo que esperas!
Razonamiento
La creatividad e innovación en la resolución de problemas. Resulta muy útil a la hora de enfrentar desafíos. Esta esfera necesita a su vez del autocontrol para mantener la calma y de la visión para saber hacía que metas dirigirse.
Anticipar y planificar. No es sólo cuestión de aplicar el pensamiento crítico en tiempos de crisis, sino también de tomar medidas con anticipación para evitar que las cosas salgan mal. De hecho, se trata principalmente de acciones preventivas. Pensar proactivamente, qué cosas pueden salir mal y anticiparse, minimizar el impacto, pensar cómo lidiar ante diferentes escenarios.
Sea ingenioso, hábil, resolutivo. Tener la información, las herramientas, las técnicas y las personas adecuadas a su disposición le ayudará a resolver los problemas con mayor eficacia y a encontrar formas más eficientes de alcanzar sus metas. La facilidad en la resolución de problemas es una habilidad que necesitamos construir activamente, y cuanto más recursos tenemos, más fácil es llevar a cabo conexiones inusuales y encontrar formas innovadoras de avanzar.
Vea la oportunidad en el cambio. Una alta capacidad de razonamiento significa que un ambiente cambiante es bienvenido ya que siempre trae oportunidades ocultas. Al mantener su compostura y saber lo que quiere lograr, el cambio ya no es una amenaza y puede suponer el hallazgo de cosas que otros han obviado favoreciendo el éxito.
Tenacidad
La perseverancia es la clave. Einstein señaló la importancia de la perseverancia para lograr el éxito, cuando dijo: «no es que yo sea tan inteligente, sino que me que me permanezco con los problemas más tiempo». En un mundo globalizado, el éxito ya no es un hecho. Tenemos que estar dispuestos a trabajar duro y convivir con un problema si esperamos lograr algo, especialmente si desea lograr algo que nadie más tiene o ha conseguido.
Aprender de los errores. Rara vez haremos las cosas bien a la primera. Incluso algo que hacemos a diario o conocemos bien, de vez en cuando cometeremos errores. En casa, con amigos, en el trabajo… los errores se arrastran. Por ello, lo importante es cómo reaccionamos ante los mismos. Advertirnos al respecto, no ayuda. En cambio, es importante ser capaz de mirar objetivamente nuestros errores, aprender de ellos, y no definirse por ellos mismos. El pasado está ahí para aprender, no para detenernos.
No seas ingenuo, se optimista pero realista. Las investigaciones muestran que aquellos que son demasiado optimistas sobre el éxito son menos propensas a conseguirlo porque tienden a renunciar al primer contratiempo. Resulta más útil el «optimismo realista», lo que significa que usted es optimista sobre su capacidad para tener éxito, pero te das cuenta de que el camino será duro y lleno de desafíos. Esta comprensión combinada con la voluntad de ser constante y perseverante conduce al éxito para los individuos, equipos y organizaciones.
Colaboración
Somos seres sociales. El cerebro tiene una profunda necesidad de conectar con otros para poder prosperar. Está compuesto por estructuras neurales afianzadas en el reconocimiento de expresiones faciales, mientras que las neuronas espejo disparan dentro del cerebro para ayudarnos a empatizar con los demás. Después de todo, estamos juntos en esto, así que lo que hacemos, lo hacemos para nosotros y para nuestra comunidad, para mejorar nuestro mundo. Sobre esa conexión trata el aspecto de la colaboración.
Apoyo y ser apoyado. En un mundo complejo, pocos de nosotros podemos lograr algo significativo por nuestra cuenta, de ahí que resulte crucial construir redes de apoyo, tener una red de seguridad y también ser esa red de seguridad para los demás. Curiosamente, los estudios señalan que cuando se trata de tener paz en la mente, no es el apoyo disponible real el que importa, sino su percepción. Digamos que tienes una red de 100 personas dispuestas a apoyarte, pero no te das cuenta de ello, entonces no te sentirás apoyado. Y viceversa haga saber a quienes apoya que pueden contar contigo si te necesitan.
Entender el contexto adecuado. Una parte clave de la colaboración es entender el contexto de interacción con las personas. Tener una reunión con personas en el trabajo y pasar tiempo con los amigos en el fin de semana son dos contextos muy diferentes. Por ejemplo, en el trabajo es más importante centrarse en los hechos que en la emoción, mantener las cosas de forma profesional y no tomar nada en tono personal. En casa, no siempre se trata de los hechos, pero es muy importante abordar las emociones, ya que es una parte vital de mantener relaciones saludables. La puntuación alta en «colaboración! significa ser capaz de saber qué comportamiento es mejor en cada contexto o situación para así construir relaciones positivas y saludables.
Salud
El campo fundacional. Una buena salud significa cuidar de su cuerpo a través de lo que come, haciendo ejercicio y con un sueño de calidad. Un cuerpo sano proporciona una base sólida para su propia resiliencia para que pueda concentrarse en su sentido de propósito y objetivos. La buena salud no es un objetivo final en sí mismo, pero facilita la consecución de la visión personal más amplia. Nutrición saludable. No se trata sólo de mantener la forma, la nutrición también afecta a su salud mental y rendimiento mental. Regularmente comer alimentos con una alta combinación de grasas y azúcares (como chocolate, helado, galletas, productos horneados, hamburguesas …) en realidad reduce la sustancia química en el cerebro que produce más células cerebrales. Esto hace que el cerebro menos plástico y reduce su capacidad de adaptación mental.
Sueño de calidad. La falta de sueño da lugar a más errores, reduce el tiempo de atención y disminuye la capacidad de lidiar con el estrés. También aumenta el cortisol, la hormona del estrés del cerebro. Los efectos se suman con el tiempo, agravando el coste en su cuerpo, cerebro y rendimiento. El sueño supone una diferencia, pero no se trata sólo de cantidad, sino de conseguir dormir lo suficiente y con calidad.
Ejercicio regular. Al igual que la nutrición no es solo cuestión de estar en forma, está comprobado que el ejercicio regular aumenta el rendimiento mental y aumenta su capacidad de aprender. También protege contra las enfermedades neurodegenerativas a largo plazo. Así que incluso si estas feliz con tu cuerpo, el ejercicio sigue siendo ¡crucial!
Lo mejor de estos aspectos es que absolutamente todos tenemos la capacidad de construir y mejorar cada uno, desarrollar por tanto nuestra propia resiliencia.
La resiliencia es un viaje de vida, largo, permanente. Un esfuerzo aquí supone mejorar la calidad de vida y contribuye directamente al desarrollo personal y al logro de alcanzar las metas marcadas.