«Un acuerdo afirmativo, consciente y voluntario».
«Un acuerdo afirmativo, consciente y voluntario».
La idea subyacente es que el acto sexual, para quedar libre de cualquier sospecha de coerción, tiene que ser previamente declarado como una decisión libre y consciente por ambas partes. En términos lacanianos, tiene que quedar registrado por el gran Otro, inscrito en el orden simbólico. Como tal, el Kit de Consentimiento Consciente es sólo una expresión extrema de una actitud que crece en todo EEUU. El Estado de California, por ejemplo, aprobó una ley que exigía a todas las universidades con financiación pública que adoptaran medidas para demandar a los estudiantes que antes de iniciar un acto sexual obtuvieran un consentimiento acordado -definido como «un acuerdo afirmativo, consciente y voluntario para realizar un acto sexual» que no tenga lugar en estado de embriaguez-, exponiéndose de lo contrario a algún tipo de castigo por agresión sexual.
Si quiere continuar leyendo consulte el artículo sexo, poder y contratos.