La ciencia lo confirma.
Es obvio que si no tienes amigos, te pasa algo. También es raro encontrar a alguien que diga que tiene 30 superamigos porque a los que de verdad son íntimos les dedicas más tiempo (y los días solo tienen 24 horas) y más espacio en el disco duro de tu cerebro (tienes que acordarte de si son más de carne o de pescado, de su número de hermanos, su último problema laboral…) Lo lógico es que tengas más nombres en la lista de conocidos que en la de tu núcleo duro de amistades. Y así surgen los círculos de amigos, más grandes y numerosos conforme se alejan del núcleo.
“Las redes sociales permiten que tengamos más amistades, pero las relaciones son algo más superficiales porque les dedicas menos esfuerzo”, aclara Sánchez. Facebook se encarga de recordarnos muchas cosas sobre nuestros amigos, como el día de su cumpleaños. Así que gracias a esta liberación de almacenamiento en nuestro disco duro del cerebro, podemos ampliar hasta 220 relaciones. A partir de ese número, tendremos seguramente amigos de relleno”.
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