Una tarea pendiente.

A día de hoy, para poder acceder a un servicio de salud mental o hay que esperar una larga lista de espera o hay que pagar un elevado precio. Ambas opciones no facilitan ni una asistencia en salud mental de calidad ni accesible para todos y tampoco ayudan a frenar ni prevenir el aumento de los trastornos mentales en España. De la ansiedad y la depresión es de lo que más se habla pero poco se dice respecto al incremento del número de suicidios que se dan cada día en nuestro país. Viendo que la salud mental es un tabú y que no se ofrecen recursos, la calidad en salud está empeorando día a día y esto se traduce en un consumo excesivo de fármacos recetados en servicios de atención primaria, sin haber recibido previamente ayuda psicológica.

Lo cual hace que se normalice el uso de fármacos como “vía rápida” para tratar problemas mentales, entrando así en un círculo vicioso que no hace más que crecer y la situación no mejora.

Además, si añadimos los efectos devastadores de la pandemia, las bajas por depresión y otros trastornos emocionales están aumentando, el suicidio juvenil está creciendo y las críticas con respecto a la atención pública en salud mental van a más. Todo esto ha activado las alarmas del Gobierno y por fin se escucha decir “nadie está a salvo de sufrir una enfermedad mental”.

Tras este malestar social, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez@sanchezcastejon ha anunciado que va a implantar un programa en Salud Mental para la mejora de los servicios psicológicos en atención primaria y en hospitales; para la prevención del suicidio; prevención de conductas adictivas y para acabar con los mitos sobre las enfermedades mentales.

Esta financiación será de gran ayuda para poder proporcionar herramientas a las personas que requieran de servicios psicológicos.

De esta forma, muchas personas podrán sentirse seguros a la hora de afrontar situaciones difíciles y no ser dependientes de fármacos, sino tener esas estrategias de afrontamiento y esa psicoeducación sobre lo que les pasa, que les permitirá poder conocerse mejor a ellos mismos y mejorar su calidad de vida.

Sin embargo, no se ha de olvidar la importancia de invertir en prevención, ya que es la herramienta que ayuda a muchas personas a no llegar a desarrollar una enfermedad mental. Incluso para aquellas que presentan una sintomatología leve, pueden evitar que esos síntomas vayan a más si se pide ayuda a tiempo. Y no solo prevenir en población adulta, sino empezar por la población infantil, dando herramientas a los padres para ejercer una parentalidad positiva. Ya que una educación basada en vínculos afectivos, comunicación, implicación significativa,  disciplina positiva y en normas de comportamiento, prevendrá el futuro de los niños y niñas en relación con su salud mental y reducirá el impacto de la vivencia de posibles experiencias negativas durante la infancia.

Más en concreto, la Casa Real de Inglaterra ha creado una fundación, “Centre for Early Childhood”, mediante la cual dan a conocer la importancia que tiene el periodo que abarca desde el embarazo hasta la infancia en nuestro desarrollo como personas y en la prevención de trastornos mentales. De ahí, la necesidad de divulgar y formar en psicoeducación infanto-juvenil así como trabajar con los más jóvenes para su desarrollo integrador.

Esto nos hace pensar en la necesidad que hay de que en España también se promuevan estos principios y se trabaje por transformar la sociedad desde el principio de nuestro desarrollo como personas, en la infancia. Con el fin de contribuir al desarrollo de una sociedad con una mejor salud mental.

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Sofía Bolado García
Psicóloga, cursando el Máster en Psicología General Sanitaria.


Referencias bibliográficas:

https://www.elmundo.es/espana/2021/10/09/61616ed3e4d4d85a048b45cd.html
https://centreforearlychildhood.org/