El marco de Poder, Amenaza y Significado (PAS) no busca una nueva clasificación del sufrimiento psíquico ni pretende reemplazar otras categorías existentes. Su objetivo no se limita a cambiar nombres, sino a ofrecer nuevas perspectivas sobre el sufrimiento psíquico, sus causas y formas de acompañamiento, lo cual implica cambios en el lenguaje. En resumen, constituye una teoría innovadora que plantea una visión distinta de las situaciones vividas por las personas, atribuyendo su origen al uso del poder. Su propósito es dejar de considerar a las personas como enfermas mentales y, al mismo tiempo, identificar cómo el abuso de poder puede afectar diversas áreas de la vida, tanto a nivel colectivo como individual.

Para comprender mejor estos conceptos, describiremos cada uno por separado.

  • Poder: Se refiere a la capacidad de una persona o grupo para influir en los pensamientos, sentimientos y acciones de otros individuos. Este puede manifestarse de diversas maneras, ya sea a través de la autoridad formal, el estatus social, ideológico, el capital social cultural, el poder coercitivo e interpersonal.
  • Amenaza: Hace referencia a situaciones o interacciones que generan temor o inseguridad en las personas. Surge cuando hay desequilibrios de poder o se percibe la posibilidad de pérdida de recursos, estatus o control. La amenaza puede afectar la autoestima, identidad y sensación de seguridad, generando ansiedad, depresión y otras respuestas ante la amenaza.
  • Significado: Se refiere a la interpretación que las personas dan a las experiencias y eventos en sus vidas, influenciado por las dinámicas de poder y amenaza. Las personas buscan dar sentido a su realidad, pero estas interpretaciones pueden verse afectadas por desigualdades y abusos de poder.

Los principios fundamentales del modelo ofrecen una perspectiva distinta sobre los orígenes, la experiencia y la expresión del sufrimiento emocional, resaltando tres ideas clave;

  1. El comportamiento y las experiencias «anormales» se encuentran en un continuo con las «normales», sometidas ambas a marcos de comprensión similares.
  2. Los seres humanos son fundamentalmente seres sociales, y sus experiencias de sufrimiento y comportamientos problemáticos son inseparables de sus contextos.
  3. Otorga valor central al significado, a la narrativa y a la experiencia subjetiva, reconociendo la información valiosa de las narrativas de los expertos por experiencia que tradicionalmente ha sido pasada por alto.

El marco PAS explora cómo los diferentes tipos de poder impactan en la vida de las personas, cómo el mal uso del poder representa distintos tipos de amenazas y cómo, según el significado otorgado a estas amenazas, las personas utilizan diversas estrategias de afrontamiento, consideradas tradicionalmente como síntomas psiquiátricos.

En esta línea, los factores de riesgo asociados a la salud mental están vinculados de alguna manera con el poder, afectando a todos de manera distinta. Se centra en la influencia del poder en cuatro áreas principales: las adversidades en la infancia, el género, la etnicidad y la clase social, y la pobreza, es decir, valora la salud mental desde la interseccionalidad. A su vez, destaca el poder ideológico, que moldea la opinión y la percepción del mundo.

Un aspecto crucial de este modelo, es que señala que los sistemas de salud mental pueden ser traumatizantes y victimizadores por sí mismos. Enfoca no solo a las personas atendidas, sino también a los profesionales, destacando cómo los profesionales de la salud mental contribuyen socialmente a eclipsar la relación entre amenazas y respuestas mediante la aplicación de diagnósticos psiquiátricos, imponiendo una narrativa experta basada en el déficit individual. Así, los profesionales colaboran en la resistencia para visibilizar las amenazas y los impactos negativos del poder en sus diversos aspectos.

En contraposición a los enfoques diagnósticos, el marco PAS propone una forma de pensar más profunda y compleja sobre el sufrimiento emocional, reconociendo su naturaleza multifactorial y social. No respalda la individualización del sufrimiento psíquico y aboga por intervenciones a través de políticas sociales que reduzcan los impactos del poder en la vida de las personas. Además, presenta Patrones Generales Provisionales, una variedad de posibles respuestas ante las diversas amenazas experimentadas, sin excluir ninguna.

En conclusión, el marco de Poder, Amenaza y Significado (PAS) ofrece una perspectiva integral sobre el sufrimiento psíquico, destacando la influencia del poder, las amenazas y el significado en la vida de las personas. Al desafiar enfoques diagnósticos, busca cambiar la narrativa de la salud mental, abogando por políticas sociales y reconocimiento de la diversidad de respuestas ante las amenazas. Este enfoque multidimensional promueve una comprensión más profunda y social del sufrimiento emocional, propiciando intervenciones que limiten los impactos del poder en la vida cotidiana.


Fuentes:

pas