La esquizofrenia ya no se entiende solo como un problema químico.

 

Durante muchos años, la esquizofrenia se explicó principalmente como un trastorno relacionado con la dopamina. Sin embargo, la neurociencia actual propone una visión mucho más compleja: el problema podría estar en cómo el cerebro integra y organiza la información.

Treinta años después de formular su famosa “hipótesis de la disconexión”, el neurocientífico Karl Friston actualiza una de las teorías más influyentes de la psiquiatría moderna.

Su propuesta sostiene que la esquizofrenia no depende tanto de lesiones cerebrales localizadas, sino de alteraciones funcionales en la comunicación entre redes neuronales.

Disconnection vs Dysconnection: una diferencia clave.

 

Friston distingue entre dos conceptos fundamentales:

  • Disconnection: daño estructural o anatómico en las conexiones cerebrales.
  • Dysconnection: alteración funcional en la regulación sináptica y en la forma en que las neuronas modulan sus conexiones.

Según esta hipótesis, la esquizofrenia sería principalmente una sinaptopatía, es decir, un trastorno de la regulación sináptica más que una lesión cerebral fija.

El foco ya no estaría únicamente en la dopamina, sino también en mecanismos de neuromodulación relacionados con neurotransmisores como:

  • dopamina,
  • acetilcolina,
  • y receptores NMDA.

El cerebro predictivo: cómo construimos la realidad.

 

Uno de los aspectos más interesantes del modelo de Friston es su relación con el paradigma del procesamiento predictivo.

Esta teoría plantea que el cerebro funciona como un sistema que:

  • genera predicciones constantes sobre el entorno,
  • compara esas predicciones con la realidad,
  • y corrige errores para adaptarse.

¿Qué falla en la esquizofrenia?.

 

El problema aparecería cuando el cerebro asigna una “precisión” incorrecta a determinadas señales neuronales.

En otras palabras:

El cerebro pierde la capacidad adecuada para decidir qué información merece confianza.

Eso puede provocar:

  • interpretaciones erróneas,
  • delirios,
  • alucinaciones,
  • y alteraciones en la percepción de la realidad.

¿Cómo explica esta teoría las alucinaciones?.

 

Friston relaciona los síntomas psicóticos con errores en la inferencia cerebral.

Errores tipo I

Percibir algo que no existe:

  • alucinaciones,
  • delirios,
  • falsas asociaciones.

Errores tipo II

No detectar algo que sí está presente:

  • fenómenos disociativos,
  • negligencia,
  • desconexión emocional o perceptiva.

Desde esta perspectiva, la esquizofrenia sería un trastorno de la actualización de creencias bajo incertidumbre.

Los mecanismos cerebrales implicados.

 

La investigación actual señala varios sistemas clave implicados en esta alteración:

  • equilibrio excitación/inhibición (balance E/I),
  • interneuronas inhibitorias rápidas,
  • receptores NMDA,
  • microcircuitos corticales,
  • neuronas piramidales superficiales.

Estas estructuras serían esenciales para transmitir los llamados “errores de predicción” dentro del cerebro.

Una teoría que cambia la psiquiatría moderna.

 

El modelo de Friston representa un cambio profundo en la forma de entender la esquizofrenia.

La enfermedad ya no se interpreta únicamente como:

  • un exceso de dopamina,
  • ni como una lesión cerebral localizada.

Ahora se entiende como:

Una alteración en los mecanismos mediante los cuales el cerebro construye significado y organiza la experiencia.

Este enfoque conecta:

  • neurobiología,
  • cognición,
  • percepción,
  • aprendizaje,
  • y experiencia subjetiva.

Conclusión.

 

La hipótesis de la disconexión sigue siendo una de las teorías más avanzadas e integradoras sobre la esquizofrenia.

Treinta años después, la investigación ha pasado de hablar vagamente de “conectividad alterada” a estudiar:

  • microcircuitos específicos,
  • genética funcional,
  • y mecanismos precisos de regulación neuronal.

Aunque todavía quedan muchas preguntas abiertas, este modelo está redefiniendo la manera en que entendemos la psicosis y el funcionamiento del cerebro humano.


Referencias:  Karl Friston. The dysconnection hypothesis of schizophrenia: a 30-year update. World Psychiatry. 2026. LEE AQUI EL ARTICULO   Friston 2026

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