Reflexión.

Cada vez se escuchan más datos alarmantes en las noticias sobre suicidio, pero convendría ir más allá, dar a conocer datos estadísticos, prevalencias, factores etiológicos y todo ello con el fin de divulgar información y prevenir la conducta suicida en la población general.

Atendiendo a las cifras, se estima que unas 700.000 personas se quitan la vida cada año, siendo este un gran problema de salud pública. La mayoría de estas personas que comenten el suicidio son hombres, con una tasa tres veces superior a la de las mujeres.

La idea que hay más extendida en la sociedad es que las mujeres son más vulnerables, débiles, muestran más sus emociones y por ello, se tiende a pensar que es más frecuente que las mujeres sufran trastornos psicológicos. Sin embargo, si comienzas a revisar literatura científica verás que hay una gran cantidad de enfermedades mentales que son más frecuentes en hombres. Una vez más, sale a la luz la cantidad de mitos que tenemos normalizados y la necesidad de dar información contrastada y realista.

Asimismo, en relación con el suicidio, se piensa que las mujeres son las que más actos de suicidio cometen. Sin embargo, esto no es así, en las mujeres son más comunes los pensamientos suicidas y los intentos autolíticos pero el suicidio consumado se da con mayor porcentaje en hombres. Esto se debe a que los hombres llevan a cabo métodos más agresivos que requieren de mayor fuerza física.

Por otro lado, suele relacionarse el motivo de suicidio en hombres con la dificultad de expresar sus emociones. Pero tampoco se puede reducir este motivo como única causa ni tampoco generalizar estas dificultades en los hombres ya que en el suicidio influyen factores externos como las experiencias personales.

Hay otros factores externos sociales y culturales.

Por ejemplo, la creencia de que los hombres son fuertes, son los que tienen que mantener a la familia, entre otras muchas creencias que les restan importancia a su derecho de tener necesidades y de pedir ayuda. En relación a este tema, se ha visto que el divorcio predice más suicidios en hombres que en mujeres. También, la situación económica es un gran predictor en hombres, relacionada con la presión social de que el hombre debe mantener a su familia; otro predictor de suicidio en hombres consiste en trabajar bajo difíciles condiciones o vivir en zonas de pobreza.

Por lo que podemos ver la influencia de creencias sociales y falsos mitos que se arraigan en nuestras propias creencias y nos afectan en nuestro día a día, de ahí la importancia de reconocerlos para ponerlos fin.

Otro mito frecuente es pensar que sólo se suicidan personas con trastornos mentales y esto tampoco es así, el suicidio también se da en personas que no sufren enfermedades mentales. En esta línea, se ha visto que la mayoría de los hombres que se han suicidado no sufrían ningún trastorno mental. Por el contrario, la prevalencia de mujeres que se suicidan y padecían un trastorno mental diagnosticado es mayor.

Se cree que los hombres no son capaces de expresar sus sentimientos o que no hablan de sus problemas de igual manera que lo hacen las mujeres, pero esto no es más que un mito. Los hombres sí que pueden expresarse y hablar perfectamente de sus problemas cuando la persona que tienen delante y con la que están hablando sabe escuchar y empatizar con lo que le están contando.

La sociedad está plagada de estereotipos, se ve a los hombres como seres privilegiados, fuertes, autosuficientes, que controlan sus vidas y que, por esto, ellos no pueden ser víctimas ni tener problemas.

También se cree que sólo pueden ser dañados por ellos mismos y no por las acciones de los demás, señalándoles cuando se debe buscar la causa de sus problemas.

Y es que realmente no se vivirá en una sociedad igualitaria hasta que no se reconozca también que los hombres tienen problemas y desventajas, y que cuando se hagan campañas de prevención y promoción de la salud con perspectiva de género, no se olviden del género masculino.

Es de suma importancia por tanto crear campañas de prevención del suicidio dirigida a hombres para orientarles en la búsqueda de ayuda profesional cuando lo necesiten.

Que sean conscientes de que expresar sus emociones y hablar de sus problemas con otras personas es de gran beneficio para ellos, tratando de eliminar el estigma que hay en la sociedad a la hora de tratar estos temas, ya que de este modo no tendrán vergüenza a abrirse y será más sencillo abordar los problemas que tengan.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Richardson, C. (3 de Noviembre de 2021). Male suicide prevention: Uncovering the challenges associated with “talking”. National Elf Service. https://www.nationalelfservice.net/mental-health/suicide/male-suicide-prevention/

Weller, O., Sagers, L., Hanson, C., Barnes, M., Snell, Q. & Tass, E. S. (2021). Predicting suicidal thoughts and behavior among adolescents using the risk and protective factor framework: A large-scale machine learning approach. Plos one, 16(11).

Malo, P. (15 de febrero de 2020). El Suicidio de los Hombres. Evolución y Neurociencias. https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2020/02/el-suicidio-de-los-hombres.html


Articulo elaborado por.
Diego García Guerra y Sofia Bolado García. 
Lid. Psicología. 
Cursando Máster PGS. Universidad del Atlántico.

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