Aprovechando la visita de la Dra. Maribel Rodríguez y José Antonio Vázquez con motivo de la organización del Curso de Meditación por FUNDIPP compartimos con ellos unas reflexiones. Recordamos que Maribel Rodriguez es Doctora en Medicina y Psiquiatra, la acompaña José Antonio Vázquez, licenciado en Filología Semítica, quien ha sido monje contemplativo durante 17 años.
Nuestra primera pregunta nos lleva a curiosear sobre cómo se complementan las visiones que cada uno de ellos aporta al mundo de la meditación.
M.G. y J.A.: “Las visiones que aportamos se complementan enmarcando la meditación en un contexto más amplio, sin reducirla solamente a una práctica centrada en el bienestar.
Tenemos en cuenta las aportaciones de la espiritualidad y de la psicología, que se enriquecen mutuamente, y que nos permiten una práctica más rigurosa y humana de la meditación. Considerando ambas disponemos de más herramientas y de más elementos de comprensión para trabajar los aspectos positivos y las dificultades que se pueden dar en la práctica meditativa”.
¿Cuál es el objetivo de este curso, cuál es la idea central?
M.G. y J.A.: “El objetivo de este curso es mostrar las posibilidades de la meditación dentro de un enfoque holístico que pretende ayudar a integrar las dimensiones del ser humano (cuerpo, mente y espíritu), teniendo en cuenta las aportaciones de las tradiciones orientales y occidentales. Lo que va unido a plantear qué aporta la meditación al autoconocimiento y a un sentido más global y profundo de la vida, a conocer las conexiones entre la meditación y la espiritualidad de diferentes tradiciones y a descubrir qué puede aportar la meditación a las relaciones interpersonales”.
La idea central que queremos transmitir es que la meditación ha de estar enmarcada en una visión integradora del ser humano, ligada a la espiritualidad y a la ética.
¿Quién puede realizar meditación, todos somos aptos?
M.G. y J.A.: “Todo el mundo es apto con algunas excepciones, como quienes no tengan suficiente capacidad cognitiva (demencia avanzada, retraso mental, etc.), o personas con trastornos mentales graves o momentos de sufrimiento intenso o crisis personales (sin la supervisión adecuada)”.
¿En qué momentos podemos practicar la meditación? Y también ¿cuándo no?
M.G. y J.A.: “Nosotros diríamos que la meditación se puede practicar en cualquier momento. Se puede hacer tanto parando y desconectando de cualquier actividad que no sea meditar, como también en mitad de muchas actividades que realizamos cotidianamente. En el primer caso, hablaríamos de una práctica formal y en segundo de una práctica informal”.
“No podemos practicarla cuando estamos muy cansados, o en general en momentos de gran sufrimiento emocional, crisis o duelo (excepto en personas con mucha práctica o con la orientación de otras personas expertas en esos temas)”.
¿Qué poder tiene la meditación, puede ser peligroso? ¿Influye quién la realice y con qué finalidad?
M.G. y J.A.: “La meditación puede ser un poderoso instrumento de autoconocimiento, de integración y de autorregulación, y también por ello, puede ser peligrosa. Por ejemplo, el mirar adentro puede hacernos conscientes de conflictos sin resolver, dificultades internas, etc. La meditación también nos puede distanciar de lo que sentimos y disociarnos. Realizada de una manera inadecuada puede agravar y desencadenar ciertos problemas psicológicos o algunos trastornos mentales.
Sí que influye quién la realice, cómo y en qué momento y con qué motivación. En el caso de realizarla en un momento de crisis sin la supervisión adecuada puede aumentar la percepción del sufrimiento. También puede haber fines que no sean éticos como el pretender reducir el estrés de los trabajadores de una empresa para que aumente su rendimiento o sean más sumisos. Hay casos como el de el monje shaolín español que ha matado a varias mujeres y que parece haber usado la meditación para disociarse de sus emociones y/o de las de sus víctimas”.
La meditación bien utilizada podría decirse que busca el autoconocimiento… para mejorar nuestras capacidades individuales… ¿puede cambiar también nuestros defectos una vez que los identifiquemos? ¿Las personas pueden cambiar?
M.G. y J.A.: “La meditación puede ayudar a que nos conozcamos mejor y a mejorar algunas capacidades, pero por sí sola no necesariamente hace cambiar nuestros defectos. Es útil identificarlos, pero normalmente harían falta otras estrategias para el cambio. Una de las posibilidades de la meditación es que puede favorecer el autoconocimiento, lo que posibilita una vida más madura y equilibrada y la resolución de ciertos conflictos.
Algunos tipos de meditación pueden favorecer la concentración, la autorregulación emocional y nuestra capacidad para relajarnos, también aumenta la consciencia de nosotros mismos y del entorno, etc. No obstante, es importante ser prudentes con esta idea de que aumenta ciertas capacidades, pues nos llevaría a una visión muy parcial de lo que es la meditación y a planteamientos reduccionistas y utilitaristas de la misma.
En nuestra visión antropológica la persona es un proceso y no una realidad estática, por lo tanto puede experimentar cambios a través múltiples vías como la introspección, la psicoterapia, la espiritualidad, etc”.
¿Un guía espiritual, o profesional es obligatorio a la hora de practicar la meditación?
M.G. y J.A.: “Es fundamental, al menos para empezar, contar con un guía que tenga una experiencia de muchos años con la meditación. En el caso de personas que padezcan trastornos mentales es importante que tengan un asesoramiento de profesionales de la salud mental que además de haber practicado meditación también tengan suficientes conocimientos en el ámbito de la meditación”.
¿Una persona no creyente, atea, puede llegar a vivir una profunda espiritualidad?
M.G. y J.A.: “Por supuesto que una persona no creyente o atea puede vivir una profunda espiritualidad, ya que la espiritualidad es una dimensión humana que está presente en todas las personas, sean o no conscientes de ello”.
¿El catolicismo y el budismo, como religiones son excluyentes o pueden incluso ser complementarias?
M.G. y J.A.: “No nos correspondería a nosotros responder a esto, sino a los representantes de ambas tradiciones. Nuestra opinión personal es que ambas tienen riqueza que aportar y enseñanzas que perfectamente se pueden complementar. De hecho, en la actualidad se está realizando un diálogo continuo entre ambas tradiciones que resulta muy enriquecedor, según los participantes en el mismo”.
Para cerrar, ambos nos han hablado de sus proyectos a futuro, conjuntos y por separado.
M.G.: “En el centro Engramas venimos realizando un trabajando de integración de la psicología y la espiritualidad a través de la realización de cursos, talleres, tertulias, etc… La idea es seguir colaborando en esa línea y realizar estas actividades también en otros ámbitos. Por ejemplo, en Febrero del 2017 impartiremos un curso en la Universidad de la Mística-CITeS, en Ávila, sobre “Aspectos psicológicos y espirituales de la meditación”.
Ya por separado, José Antonio seguirá realizando talleres y retiros de meditación, colaborando con el centro de escucha San Camilo de Vallecas y haciendo un Counselling individual que integra la espiritualidad en el mismo; Maribel continuará desarrollando su docencia universitaria, práctica psicoterapéutica, cursos y congresos que integran psicología y espiritualidad (como los que se realizan desde la Cátedra Edith Stein de la Universidad de la Mística-CITeS, de Ávila), etc.
La experiencia de tenerlos unos días en Santander ha sido más que satisfactoria, deseando volver a repetir y seguir creciendo y aprendiendo.

